sábado, 30 de septiembre de 2017

Sombras.

A veces las sombras no son tan malas, depende de tu amor a la soledad.

El dolor, la tristeza y la soledad se esconden y sienten bien cuando estás rodeado de ellas pero no puedes verlos.

No importa la luz que te saque de ahí, la que quiera aceptar tus defectos, hay veces en las que es mejor quedarse ahí, que aguantar, al final el hielo te hace fuerte.

Fortaleza y soledad, algo que nadie puede quitarte, algo que te acompañara incluso al final de los tiempos.

El dolor no es dolor, sólo es un sentimiento falso para sentirnos aliviados, al final terminas siendo fuerte y nadie puede quitartela, nadie puede hacerte daño, ya no sientes más, no hay esperanza de regresar, por más que lo intenten, no saldrás, no la soltarás, no es un escudo, es una parte de ti.

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