lunes, 25 de septiembre de 2017

Detrás del hilo rojo del destino.

Detrás del hilo rojo del destino.

La tomo por los hombros y la agito, la miraba atento con sus ojos olivos, como si su mirada ámbar lo hubiera hipnotizado de por vida… Había encontrado el amor, un amor puro de corazón blanco, esos amores que solo pueden ser guiados por el hilo rojo y por más que se quiera no se pueden ignorar…

Después del calor vivido podían respirar con deleite las primeras brisas del atardecer, mirándola fijamente, el aun no podía entender como había llegado a ella… Ella aun no sabía si de verdad era amor o solo un sentimiento que había aflorado a través del cruce de su frívola mirada y la calidez de su sonreír…

                                                                  ...

Eran las 3 de la madrugada, como de costumbre despertó agitado, su interior ardía pero, él no sabía por qué, al mirar el reloj notaba que todavía podía dormir antes de su agotador trabajo, otra vez se acomodaba y cerraba los ojos.

Eran las 3 de la mañana y ella despertaba como de costumbre, miraba por la ventana y le sonreía al firmamento, las estrellas se escondían detrás de las nubes temerosas de la oscuridad de la calle, sin darse cuenta ella volvía a caer en el mundo del sueño.

A la mañana siguiente él se ducho, tomo un leve desayuno y partió al trabajo.
Ella se ducho, desayuno, se despidió de su madre y partió al colegio.

En su camino un evento los esperaba, uno de esos eventos que casi no son comunes para unir a las personas y mucho menos a sus destinos.
El con el sueño de costumbre freno en el semáforo en rojo, ella se fijó antes de cruzar la calle. El la vio pasar, ella lo vio observándola, él tenía una mirada fría e indiferente, ella le regreso una cálida sonrisa.

Y así fue como el choque entre calidez y frivolidad desato un remolino de emociones encontradas y nuevas para ambos.
¿Era normal un sonrojo entre desconocidos?, El destino decía que si, al igual que sus almas, y así esa mirada quedaría atada a esa sonrisa…

Después del choque que se creó, aquellos 2 corazones solitarios comenzaron a latir con tal rapidez que parecería que saldrían de sus pechos para dar inicio al encuentro.
Al sentir ese ardor que sentía todas las madrugadas, él se sintió sorprendido, ¿Cómo rayos una niña era posible de despertar tan bajo instinto?

Ella termino de cruzar la calle pero, no había apartado un ni un momento la mirada de aquel desconocido, ¿Qué era ese sentimiento que afloraba dentro de su alma?, era algo que a sus 17 años desconocía.

Después de llegar al otro lado, su miraba comenzaba a desviarse y el sintió la necesidad de correr tras ella y no dejarla ir pero, ¿Pensara que él era un depredador? Y si los viera alguien más ¿En qué lio se metería?, miles de preguntas pasaron por su mente pero, cuando salió el valor de preguntar aunque fuera solo su nombre ella ya se había alejado…
Después de que ella se había alejado, no paraba de dar vueltas en la cabeza un sentimiento de culpabilidad.
- ¿Por qué no fui capaz de preguntar algo tan sencillo?, ¿Acaso soy un enfermo por este bajo instinto?, ¿Se espantaría con mi mirada?, esas y miles de preguntas más pasaban por su cabeza en ese mismo instante.

Después de desviar la mirada y seguir su camino ella pensaba detenidamente la escena… - Él era un chico guapo, su mirada oliva me dejo hipnotizada, me pregunto cómo se llamara, que edad tendrá, a donde iba tan frívolo, pero… ¿Por qué me interesa tanto?, ¿Acaso es el destino?… ¡No puede ser eso!, eso no existe pero, ¿por qué rayos me sonrojo?, ¿en serio llamo tanto la atención?, ¿¡Qué estoy pensando!?…

Aquellos 2 habían penetrado sus mentes y almas mutuamente, será que… ¿Realmente debían estar juntos?

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